
El inmueble, que durante décadas fue identificado como símbolo de los excesos del poder, será transformado en un complejo educativo con capacidad para más de 6 mil estudiantes.
Ciudad de México, 16 de octubre de 2026.– La antigua residencia de Arturo Durazo Moreno, quien fuera jefe de la Policía del entonces Distrito Federal, será convertida en una sede de la Universidad Nacional Rosario Castellanos (UNRC) y del Bachillerato Nacional, mediante una inversión de 150 millones de pesos, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
Conocida como Casa Tlalpan, la propiedad fue construida en la década de 1970 y cuenta con más de seis hectáreas de terreno, donde se encuentran instalaciones como helipuertos, caballerizas, discoteca, casino, plaza de toros, alberca, lagos artificiales y hasta un espacio para autos de colección.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum destacó que el inmueble, anteriormente asociado con la corrupción y los privilegios de funcionarios públicos, ahora será destinado a la educación de jóvenes de la Ciudad de México.
El proyecto contempla una unidad académica de la Universidad Nacional Rosario Castellanos, que iniciará operaciones en 2027 con cinco licenciaturas: Psicología, Derecho y Criminología, Administración y Comercio, Turismo, así como Economía y Desarrollo Sostenible.
De acuerdo con las autoridades educativas, la nueva sede permitirá atender la demanda de estudiantes de Tlalpan que actualmente deben trasladarse a otras alcaldías para continuar sus estudios. Se prevé que para marzo de 2027 tenga capacidad instalada para 4 mil 800 alumnos.
Por su parte, el Bachillerato Nacional contará con una inversión cercana a los 100 millones de pesos para habilitar espacios destinados a mil 200 estudiantes, con una orientación hacia la cultura y las artes.
La transformación del inmueble también contempla aulas, instalaciones deportivas, gimnasio, auditorio, jardines de lectura y mejoras en los accesos, además de obras de alumbrado y seguridad en los alrededores.
La presidenta señaló que el objetivo es devolver a la población un espacio que durante años estuvo relacionado con los abusos de poder, para convertirlo en un centro de formación académica para las nuevas generaciones.