
Xalapa, Ver. — Vecinos de la calle Sebastián Lerdo de Tejada, en la colonia Lomas de San Roque, en Xalapa, denunciaron la grave situación de riesgo e incomunicación en la que habitan tras el colapso de sus escalinatas de acceso, un problema que arrastran y reportan formalmente desde el año 2009 sin recibir una respuesta concreta por parte de las autoridades municipales ni de Protección Civil.
Los afectados señalan que, a lo largo de casi 17 años, han presentado la documentación requerida ante dependencias como Obras Públicas y Desarrollo Urbano. Sin embargo, la respuesta constante ha sido el desabasto de material, la falta de personal o el retraso en la autorización de los proyectos.

María Isabel Peña García, vecina del lugar, explicó que el deslave más reciente ocurrió hace más de una semana. Tras el reporte, elementos de Protección Civil acudieron al sitio únicamente para colocar cinta de acordonamiento en la parte inferior, dejando sin señalización la zona superior, lo que pone en peligro a quienes transitan por la vía.

«Nos traen con mucho trámite burocrático. Nos dijeron que un oficio para Protección Civil tarda entre 15 y 20 días en atenderse, para luego esperar de dos a tres meses por un dictamen de riesgo. Mientras tanto, nos dejan desprotegidos. Pagamos nuestros impuestos y servicios puntualmente, pero las autoridades solo se echan la bolita unas a otras», recriminó Peña García.

El colapso de esta vía impacta directamente el tránsito cotidiano de familias y estudiantes de la zona, ya que la calle funciona como paso obligado hacia un jardines de niño, primaria y secundaria, además de conectar con otras colonias. Tras el cierre del paso, los vecinos deben caminar distancias prolongadas hacia avenidas como Ruiz Cortines o la Ébano para acceder al transporte público.

Por su parte, Brandon Calderón, habitante de la zona impactada, destacó que la propia comunidad ha tenido que hacerse cargo de las reparaciones y movimientos en el área ante la falta de apoyo gubernamental. Señaló además que la constante amenaza de deslaves los ha obligado en distintas ocasiones a abandonar temporalmente sus viviendas por miedo a perder su patrimonio.

«No es la primera vez que ocurre un deslave en este punto y sabemos que no será la última si no hay una intervención real. Prácticamente todo el mantenimiento lo hemos hecho nosotros mismos. Nos tienen olvidados», afirmó Calderón.

Ante la falta de presupuesto, los residentes expresaron que están dispuestos a poner la mano de obra si el ayuntamiento proporciona los materiales necesarios para reconstruir las escalinatas y frenar el deterioro del terreno. Mientras tanto, exigen la presencia inmediata de las autoridades correspondientes para emitir un dictamen de riesgo y ejecutar obras definitivas que garanticen la seguridad de las familias.