“Se va un amigo, pero llega otro gran amigo”: Palma Capetillo sobre relevo en Xalapa

Por Ángel Hernández

Xalapa, Ver.- Con sentimientos encontrados entre la alegría y la nostalgia, el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Xalapa, José Rafael Palma Capetillo, habló sobre la nueva encomienda de monseñor Jorge Carlos Patrón Wong y el relevo que se dará con la llegada de monseñor Víctor Sánchez.

Palma Capetillo reconoció que la partida de Patrón Wong deja tristeza entre quienes han compartido con él estos años de trabajo pastoral, aunque destacó que su nueva misión representa también un motivo de satisfacción.

“Nos da mucho gusto y compartimos este momento de alegría y agradecimiento con él, porque Dios ha tenido la confianza de encomendarle una nueva misión”, expresó.

El obispo auxiliar admitió que cinco años pasaron rápidamente y que, para la comunidad de Xalapa, la salida de monseñor Jorge Carlos Patrón Wong se siente prematura.

“Sentimos la pena de que se va a otro lado. Lamentamos que tenga que irse, para nosotros, muy pronto”, señaló.

Sin embargo, Palma Capetillo aseguró que el relevo le genera tranquilidad y alegría, debido a la relación que mantiene desde hace años con monseñor Víctor Sánchez.

“Me da mucho gusto que a un amigo lo vaya a suceder otro gran amigo”, afirmó.

Destacó que conoce al nuevo responsable eclesiástico desde hace varios años y resaltó su experiencia pastoral, así como el trabajo realizado durante su trayectoria episcopal.

La relación de Palma Capetillo con Patrón Wong, además, va mucho más allá de los últimos años en Xalapa. Ambos son originarios de Yucatán y el propio obispo auxiliar recordó que incluso fue maestro de monseñor Jorge.

“Yo fui su maestro, le di clases. Por cierto, era muy buen alumno, sacaba puros 10 como sus otros compañeros”, comentó.

Con el paso del tiempo, añadió, aquella relación académica se convirtió en amistad, cercanía y colaboración dentro de la Iglesia.

Palma Capetillo sostuvo que ahora corresponde acompañar a Patrón Wong en esta nueva etapa y mantener el respaldo hacia la misión que le ha sido encomendada.

“Tenemos ese deber de seguir orando y apoyándolo en todo momento. Sabemos que lo que Dios nos confía y lo que aceptamos en su nombre siempre tendrá una continuidad y un valor muy grande”, concluyó.

“Felicidades, monseñor”, fue el mensaje final de José Rafael Palma Capetillo para quien durante los últimos cinco años compartió con él la labor pastoral en la Arquidiócesis de Xalapa.

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