
Por Ángel Hernández
CATEMACO, VER.- El culto a Lucifer registra un mayor interés y cada año suma nuevos seguidores, aseguró Enrique Marthen Berdón, “El Ahijado”, Brujo Mayor de Catemaco, quien advirtió que este crecimiento también ha favorecido la aparición de falsos brujos y personas que buscan lucrar con las creencias.
“Cada día y cada año van sumándose mucho más gente a esta creencia”, afirmó Marthen Berdón durante una entrevista realizada en su centro ceremonial de Catemaco.
Aunque no existen cifras oficiales que permitan establecer cuántas personas profesan este culto en Veracruz, el Brujo Mayor sostiene que el aumento es perceptible por la cantidad de personas que se acercan a las prácticas y ceremonias que encabeza.

El interés, aseguró, ya no se concentra únicamente en fechas como el tradicional Primer Viernes de Marzo. A lo largo del año recibe visitantes que buscan limpias, rituales o algún tipo de orientación vinculada con estas creencias.
Entre las principales razones por las que llegan a consulta se encuentran el dinero, el amor y la salud.
Sin embargo, Marthen considera que la mayor exposición de la brujería y del culto a Lucifer también ha generado un mercado donde aparecen supuestos practicantes sin trayectoria, páginas falsas y personas que aprovechan las necesidades de quienes buscan ayuda.

Él mismo asegura enfrentar la suplantación de su identidad en redes sociales, donde existen numerosas cuentas que utilizan su nombre, fotografías o la denominación de Brujo Mayor.
Advirtió que incluso el número de seguidores de una cuenta puede resultar engañoso, por lo que recomendó confirmar la identidad, antecedentes y ubicación de quien ofrece rituales o consultas antes de entregar dinero.
Marthen también hizo una distinción entre someterse a una limpia y realizar un pacto o compromiso dentro de alguna creencia, al rechazar versiones difundidas en redes sociales que presentan cualquier práctica esotérica como una supuesta entrega automática al demonio.

Para el Brujo Mayor de Catemaco, el problema no radica en que existan nuevas expresiones religiosas o personas interesadas en Lucifer, sino en quienes utilizan estas creencias sin trayectoria o como mecanismo para obtener dinero.