
Por Ángel Hernández
Xalapa, Ver.- Las malas etapas no tienen por qué definir una vida. Bajo esa idea, Salvador Bustos Hernández convirtió experiencias, dudas y emociones de los últimos cinco años en una colección de ocho poemas.
Entre café, mezcal y poesía, Café Oleck fue el punto de encuentro para hablar de emociones, momentos difíciles y de la manera en que todo eso también puede transformarse en palabras.
Salvador Bustos Hernández explicó que comenzó a escribir como una forma de expresar aquello que muchas veces resulta difícil decir en voz alta.

“Tenemos muchos sentimientos que no sabemos cómo expresar”, señaló al hablar de problemáticas que viven las juventudes, como el rechazo laboral, las relaciones complicadas y la incertidumbre sobre el futuro.
Para Salvador, la poesía se convirtió también en una manera de transformar experiencias personales.
“En los textos hay mucho de realidad y un poquito de fantasía, pero creo que convertir nuestras experiencias en arte es lo que genera esa dinámica”, explicó.
Uno de los mensajes que atraviesa su trabajo es que un momento negativo no necesariamente determina lo que vendrá después.

“Las cosas malas que nos pasan no nos definen. Lo que nos está pasando en este momento (…) solo es este momento”, afirmó.
En septiembre, cuando adquieren especial relevancia los mensajes relacionados con la prevención del suicidio y la salud emocional, Bustos consideró fundamental que los jóvenes encuentren espacios para expresar lo que sienten.
“Podemos pintarlo, podemos dibujarlo, podemos escribirlo”, dijo, aunque también subrayó la importancia de hablar con otras personas y dejarse acompañar.

“Hay alternativas, no están solos (…) vale la pena seguir intentando”.
También se reconoce cercano al movimiento estridentista, al que vincula con la idea de convertir las palabras y las ideas en herramientas de transformación social.
Su primera colección “ Tanto tonto tiempo. Ni el tiempo es tanto, ni tanto es tonto”, reúne ocho poemas y espera que este proyecto sea apenas el inicio de una etapa en la que continúe utilizando la escritura como una forma de expresión y transformación social.
