
Cosoleacaque, Ver. — En el Veracruz que construye la gobernadora Rocío Nahle, no hay espacio para confrontaciones estériles ni para pequeñas envidias políticas. Esa es la línea que ha asumido Juan Javier Gómez Cazarín, y lo volvió a demostrar en Cosoleacaque: liderazgo para sumar, no para restar.
Durante la entrega de tarjetas de la Pensión para Personas con Discapacidad, Cazarín incluyó en el presidium al diputado local Esteban Bautista, pese a las diferencias públicas que este ha sostenido desde la JUCOPO del Congreso.
El gesto dejó claro el estilo del Delegado federal de Bienestar: diálogo antes que pleito, acuerdo antes que ruptura. Mientras otros apuestan al golpeteo, Cazarín opta por la política útil.
Su prioridad es que los programas sociales, las obras y los servicios lleguen sin trabas a las familias veracruzanas. Y eso solo se logra con unidad política y visión de Estado.
Oriundo de Hueyapan de Ocampo, Cazarín se consolida como un operador político que entiende el momento de Veracruz: respaldar sin condiciones el proyecto de la gobernadora Rocío Nahle para poner a la entidad de moda en inversión social, infraestructura y bienestar.
El delegado aseguró que en el Veracruz de la transformación, el liderazgo se mide por la capacidad de conciliar y construir. Y Cazarín está jugando ese papel.