
Xalapa Ver.- Con la exposición El Negro de Beatriz Zamora, la Pinacoteca Diego Rivera se enviste simbólicamente como Tlillancalli (Casa Negra), que en tiempos antiguos existió un lugar llamado Tlillancalco -el lugar de la casa negra-, al cual acudía el nuevo tlatoani de Tenochtitlan para realizar una ofrenda antes de su investidura.

La Secretaria de Cultura de Veracruz Xóchilt Molina inauguró esta obra reconociendo a todas y todos los artistas , creadores, estudiantes del estado.

Mencionó que “a lo largo de su trayectoria, la maestra Beatriz Zamora ha forjado una de las exploraciones más profundas del arte contemporáneo, centrando su obra en el negro como materia, símbolo y energía”, indicó.

Este recinto alberga una muestra representativa del corpus de obra de la referente cultural artista, en diálogo con un quechquemitl de tejido en curva que acompaña los ancestral del México profundo y contemporáneo planteamientos de la artista en dos dimensiones complementarias: la cósmica y la ctónica (del griego khthonios, «perteneciente a la tierra».

“Su obra nos invita a un viaje estético, étnico y espiritual que conecta cuerpo, cosmos y memoria ancestral, poniendo una mirada transformadora hacia nuestras raíces y hacia lo sagrado aún vivir” mencionó la secretaria de cultura.

A su vez, el curador de la obra e hijo de la artista Fernando Hernández Zamora mencionó que “el Negro de Beatriz Zamora es un conjunto de poco más de 3,500 cuadros de diversos formatos de voluntad plástica épica. Abarca caminos infinitos matéricos y performáticos: conversacion lúdica con elementales y poética mística de trazos a cuerpo alzado.”

Son piezas dijo que “desnudan nuestra mirada. Murmuran relatos cosmogónicos”.

En el vestíbulo, los cuadros de gran formato parecen levitar, visibles desde el mirador del mezzanine, acentuando la experiencia inmersiva con la obra, propiciando la reflexión y el goce estético.