Por: Cutberto Rebolledo
Veracruz, Ver.- En un ambiente lleno de música, baile, fiesta, pero sobre todo alegría, los jarochos le dijeron adiós a la tristeza y la amargura con la quema de “el bache”, figura que simboliza todo lo malo que se queda atrás para dar paso a los días de Carnaval.

Nelson Kanzela fue el encargado de prender llamas al “mal humor” que terminó hecho cenizas en presencia de un centenar de personas que celebraron el arranque de la edición 102 de lamáxima fiesta de los veracruzanos.

Desde las 18:30 horas el zócalo de la ciudad y puerto de Veracruz comenzó a llenarse de turistas y locales que disfrutaron de un espectáculo de baile a cargo del ballet oficial del Carnaval que utilizaron vestuarios brillantes y coloridos, así como trajes típicos de la región presentaron números de salsa, danzón y el tradicional son jarocho.

La corte real electa disfrutó de la ceremonia desde el palco del palacio municipal bailado y saludando al público en compañía de autoridades como la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo y su homónima de Boca del Río, Maryjose Gamboa Torales. En representación del gobierno estatal llegaron la secretaria de cultura, Xóchitl Molina y el de turismo, Igor Fidel Roji.

Luego del acto simbólico, el comediante Víctor Sánchez subió al escenario unos minutos para divertir a los turistas y locales que esperaban el show del payaso Pipirrín quien durante una hora hizo reír a todos los presentes.

Fue minutos después de las 22:00 horas cuando Nelson Kanzela subió al escenario para inyectar ritmo y sazón a la noche en la que se dejó atrás el mal humor, además de recibir un reconocimiento por sus 30 años de trayectoria artística.
El oriundo de Poza Rica interpretó sus mayores éxitos como “cartoncito de cerveza”, “como se mata el gusano” y “cumbia de los pajaritos”, entre otras canciones que pusieron a bailar a todos los presentes hasta pasada la media noche, dejando en claro por qué el Carnaval de Veracruz es considerado el más alegre del mundo.