
Ángel Hernández
El presidente municipal de Tlacotalpan, Christian Romero Pérez, informó que el proceso de entrega-recepción ya concluyó y que actualmente se encuentra en la etapa final del dictamen, en el cual se han detectado diversas anomalías administrativas, mismas que serán notificadas conforme a lo que establece la ley.
En entrevista, el alcalde explicó que dichas irregularidades deberán seguir el procedimiento legal correspondiente: primero serán notificadas en sesión de Cabildo, posteriormente se informará al Congreso del Estado y finalmente al Órgano de Fiscalización Superior (ORFIS), a fin de que se deslinden responsabilidades.
Romero Pérez señaló que, como ocurre en muchos ayuntamientos, se detectaron inconsistencias en distintos rubros, entre ellos el estado del parque vehicular, el cual, dijo, fue reportado como funcional, pero en la práctica se encontró con unidades descompuestas e inservibles. Aclaró que su administración no busca generar confrontaciones, sino resolver con base en hechos y documentación sustentada.
En cuanto al patrimonio histórico, el presidente municipal reconoció que Tlacotalpan presenta un rezago importante, derivado del abandono y de las condiciones climáticas propias de la región. Indicó que existen edificios y recintos que requieren atención, entre ellos tres iglesias, el Teatro Nezahualcóyotl y el Palacio Municipal, los cuales serán intervenidos de manera paulatina.
Destacó que se cuenta con el respaldo del Gobierno del Estado, al señalar que la gobernadora ha mostrado interés permanente en la conservación del patrimonio histórico, por tratarse de un municipio con alto valor cultural y arquitectónico.
Finalmente, el presidente municipal señaló que al concluir su administración de hace dos periodos dejó 488 mil pesos y cero deuda certificada; sin embargo, afirmó que al asumir el actual gobierno municipal no encontró recursos disponibles para solventar la nómina, por lo que el ayuntamiento opera bajo carencias financieras propias del inicio de la administración.